Los páramos en el tiempo  
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El clima

Las condiciones climáticas de los páramos colombianos son muy variadas, no sólo en cuanto a la distribución de la precipitación pluvial, sino en relación con las variaciones de temperatura, luminosidad, duración del día de luz, humedad relativa y vientos. Aunque existen muy pocas estaciones meteorológicas por encima de los 3.000 metros de altitud, los datos acerca de los rasgos de los suelos y la vegetación reflejan esta variedad.

En la transición entre el bosque altoandino y el subpáramo, las temperaturas medias multianuales son inferiores a los 8 ó 9 °C, por encima de 3.300 msnm, aproximadamente; en el páramo medio o propiamente dicho, éstas corresponden a valores inferiores a 6 °C, mientras que en el superpáramo, los valores se presentan por debajo de los 3 °C.

La variación de temperatura media mensual es mínima, pero las diferencias entre día y noche son considerables. Esta variación ha hecho que el páramo se conozca como el “trópico frío”; mientras durante el día las temperaturas pueden subir bastante, por la noche puede nevar o helar.

En el régimen pluviométrico existen diferencias considerables tanto en la precipitación media multianual como en su distribución mensual. Los valores pueden variar entre aproximadamente 700 y 5.000 mm; la distribución multianual puede ser monomodal, con una estación seca y una húmeda (Figura 1b), o bimodal (Figura 1a), con dos secas y dos húmedas. Los páramos más húmedos se encuentran en la vertiente oriental de la cordillera Oriental y la vertiente occidental de la cordillera Occidental, y los más secos en ciertas áreas del interior de la cordillera Oriental. En la actualidad se le ha dado importancia a la precipitación horizontal como una de las principales fuentes de captación de agua en las zonas de páramo, aunque no se conocen estudios cuantitativos que reflejen esta situación.

La humedad relativa con frecuencia es muy alta, entre 80 y 98% durante gran parte de la noche y el día; posee un carácter variable y estacional (máxima en época de lluvias y mínima en las estaciones secas), y además suele presentarse el fenómeno de niebla.

En general, en estas zonas la evapotranspiración real es baja. Se presenta una alta incidencia de la radiación ultravioleta, una luminosidad variable con alta intensidad y abundante luz difusa. Por otra parte, los vientos son variables y de distinta intensidad, aunque particularmente fuertes en las vertientes expuestas a los valles interandinos.